El material facilitado en estas páginas es sólo para fines
informativos y no tiene por objeto servir como instructivo
ni consulta médica. Para asesoramiento o tratamiento médico,
las personas deben consultar con sus propios médicos u
otro proveedor de atención médica. Los puntos de vista
y opiniones expresados en estas páginas no reflejan necesariamente
los de Baylor College of Medicine, sus departamentos ni
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de atención médica.
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A
la vanguardia
Atención
multidisciplinaria de displasia broncopulmonar
por
Dr. James M. Adams
El
advenimiento
de la terapia de reemplazo de surfactantes y los corticosteroides
antepartum para prevenir la enfermedad de membrana hialina (HMD)
ha reducido notablemente la mortalidad de bebés con bajo peso
al nacer. No obstante, aún sigue habiendo una gran cantidad de
bebés con bajo peso al nacer que necesitan ventilación mecánica,
y la displasia broncopulmonar (BPD, por sus siglas en inglés)
ha surgido como la enfermedad pulmonar prevaleciente entre los
recién nacidos. La incidencia de esta enfermedad pulmonar crónica
aumenta cuando el período de gestación es menor. Aproximadamente
un 35% de los lactantes que pesan <1500 gramos al nacer necesitan
oxígeno o ventilación mecánica a los 28 días de vida y un 16%
continúa necesitando oxígeno complementario a las 36 semanas después
de la concepción.
BPD
es una lesión inflamatoria de las vías respiratorias causada por
la interfaz inicial entre la ventilación mecánica y un lactante
vulnerable. En sus comienzos, se caracteriza por una obstrucción
desequilibrada de las vías respiratorias, edema pulmonar, mecánica
pulmonar deficiente y una mayor necesidad de oxígeno.
La
obliteración y muscularización anormal del lecho vascular pulmonar
aumenta el trabajo cardíaco. Con el tiempo, el proceso activo
se apacigua y la recuperación se inicia por medio del lento crecimiento
y remodelación pulmonares a lo largo de un período que dura de
semanas a meses. Con suficiente tiempo y crecimiento adecuado,
incluso un lactante con una enfermedad pulmonar crónica grave
y fibrosis difundida puede sobrevivir y mostrar una recuperación
significativa de la función pulmonar. A pesar de que los resultados
varían entre los centros terciarios, ya que la mortalidad documentada
fluctúa entre el 25% y el 40%, la tasa de mortalidad está estrechamente
relacionada con la duración de la ventilación mecánica. Los lactantes
con dependencia crónica al ventilador precisan una atención altamente
especializada para alcanzar su pleno potencial de recuperación.
El crecimiento requiere una atención cuidadosa a la nutrición
total a pesar de la estricta restricción de líquidos. El objetivo
principal de la ventilación mecánica, el oxígeno complementario
y otras medidas auxiliares, como por ejemplo los broncodilatadores,
es minimizar la resistencia pulmonar vascular y evitar la insuficiencia
cardíaca, y asegurarse así de contar con el tiempo necesario para
que el pulmón crezca.
Para
un lactante dependiente de un ventilador que está hospitalizado
durante meses, el entorno de la atención que recibe es crucial.
No sólo se debe manejar la compleja fisiología de la BPD, sino
que también se deben aminorar los efectos adversos que la terapia
intensiva ejerce sobre la vida diaria y el desarrollo de un niño
que va creciendo. En 1994, se formó un equipo multidisciplinario
para la atención de lactantes que dependen crónicamente del ventilador
en el Centro del Recién Nacido del Texas Children's Hospital (TCH).
Este equipo combina la experiencia de neonatólogos de Baylor College
of Medicine, certificados por el Colegio de la especialidad, con
numerosos especialistas en atención a recién nacidos del TCH.
El equipo de atención pulmonar crónica cuenta con enfermeros y
médicos de atención primaria, terapeutas respiratorios, un farmacéutico
para cada unidad, un nutricionista y un equipo de apoyo de nutrición
dirigido por un médico. Asimismo, hay dos asistentes sociales,
un especialista en vida infantil, un administrador de recursos
de casos, fisioterapeutas y especialistas en terapia ocupacional.
Los pacientes reciben atención en una unidad diseñada para controlar
al máximo el ruido y la luz, así como también ofrecer un ambiente
centrado en la familia. El equipo se reúne cada dos semanas para
evaluar y tratar, junto con los proveedores de atención médica
primaria, las necesidades pulmonares, de nutrición y desarrollo
de cada paciente. Los consejos y recomendaciones del equipo apuntan
a metas específicas y a la atención congruente a largo plazo de
cada paciente. El equipo asimismo actúa como un importante recurso
educativo para los profesionales de la salud que atienden a estos
pacientes.
La
gravedad de la BPD ha disminuido en los últimos años y la información
actual sugiere que las tasas de mortalidad se encuentran en descenso.
En TCH, sólo un 10% de los bebés con un peso corporal de 1500
gramos o menor al nacer necesitan ventilación mecánica durante
más de 28 días. Entre los que necesitan la ayuda de un ventilador
durante más de 3 meses, más de las dos terceras partes sobrevive.
Los pulmones de estos lactantes continúan creciendo y la función
pulmonar sigue mejorando luego del alta y durante el segundo año
de vida.
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