El material facilitado en estas páginas es sólo para fines
informativos y no tiene por objeto servir como instructivo
ni consulta médica. Para asesoramiento o tratamiento médico,
las personas deben consultar con sus propios médicos u
otro proveedor de atención médica. Los puntos de vista
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Biografía
El
Dr. Abrams –autoproclamado “ratón de bibliotecas perpetuo” de MIT– sostiene que su mediocridad en ingeniería química y una caída en los precios del petróleo lo hicieron cambiar a una carrera en el área de la medicina. Ése fue el primero de muchos acontecimientos que determinaron su orientación profesional. Con el tiempo, combinó ingeniería y medicina e ingresó al
campo de la medicina internacional.
Como prefería trabajar con bebés, el Dr. Abrams lo pensó bien antes de graduarse en la facultad de medicina con especialización en neonatología. Durante una entrevista para una beca de investigación en Baylor College of Medicine, conoció a científicos que trabajaban en la creación de nuevos equipos para medir la densidad ósea; esos científicos querían adaptar los equipos para estudiar la ingesta de calcio en bebés, lo cual constituía una combinación de ingeniería y medicina. Al término de su beca de medicina neonatal y perinatal en Baylor, obtuvo dos becas más que le permitieron estudiar nutrición y la utilización de isótopos
estables para determinar los niveles de minerales, en los Institutos Nacionales
de la Salud (National Institutes of Health o NIH).
Al regresar a
Baylor, en 1991, el Dr. Abrams comenzó a estudiar las necesidades de calcio en los adolescentes. Aunque no tenía relación con la neonatología, los Institutos Nacionales de la Salud ofrecían más subvenciones destinadas a la investigación de la ingesta y la absorción de calcio en adolescentes; además, estaba interesado en la fisiología de la formación ósea durante la niñez.
Luego, en 1993,
a diez años de graduarse de la facultad de medicina, comenzó a participar en el área de las políticas de salud pública de Estados Unidos y comenzó a realizar investigaciones que utilizaban isótopos de hierro y zinc. Al poco tiempo, sus colegas de la Universidad Johns Hopkins y de la Universidad de California en Davis solicitaron su colaboración en el estudio sobre el enriquecimiento por nutrientes en Perú. Así comenzó su
periplo en el campo de la salud internacional.
“Me acostumbré mucho a viajar y, en los últimos cuatro años, el Dr. David Hilmers –ex-astronauta– y yo hemos recorrido el planeta para investigar la nutrición”, comentó el Dr. Abrams. “Muchos científicos provenientes de diversos países se han capacitado con nosotros en Houston. Actualmente, estamos trabajando en más de doce países y la lista sigue creciendo. Sigo con investigaciones sobre el calcio en los adolescentes de Estados Unidos, pero disfruto mucho de las actividades que llevo a cabo en otros países. Desde un punto de vista filosófico, sabemos que es imposible que un solo grupo de estadounidenses o que un único sistema cambie completamente la situación de la nutrición o de la atención médica infantiles en un país. No obstante, al trabajar en forma estrecha con doctores y científicos de países en desarrollo, esperamos concebir un modelo que ayude a concretar estas interacciones y que pueda ser aplicado en forma más
amplia.”
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